Lola, mi abuela, nació en 1932 en Sanlúcar de Barrameda. Es la séptima de 9 hermanos. Mi abuela, al ser de las más pequeñas, no tuvo que trabajar tanto, porque los mayores ayudaban más. Sus padres eran agricultores, también tenían vacas. A los ocho años se iba a rebuscar entre las cepas con un canasto y recogía uvas que se habían dejado los vendimiadores sin darse cuenta. A los doce años se iba a repartir leche de las vacas de sus padres.
No fue al colegio y sus padres les pusieron, a mi abuela y a sus hermanos, un profesor, el cual iba a su casa a darles clases a cambio de comida. Aprendió a leer y escribir pero no pudo acabar un curso normal pues su profesor murió. A los dieciséis años se fue a un taller de costura en el cual aprendió a coser y le gustó tanto que se dedico a eso. A los veintiséis años se casó con mi abuelo quien murió hace tiempo. Al casarse abrieron una confitería que es ahora un negocio familiar. Actualmente mi abuela va a un centro de adultos y se esfuerza mucho por aprender, para ser la mejor, es muy guapa y nunca la verás en la calle sin tacones y sin arreglar, su lema es: ¡antes muerta que sencilla! (...y guapa).
redacción de: María Salas Raposo. 3º A
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